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Sexualidad sobre ruedas

 
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discapacidadSEXUALIDAD SOBRE RUEDAS

Por: Alejandra Cordero León

Toca tu piel, mueve tus piernas, mírate y conoce tu cuerpo. Hazlo tuyo, tu cuerpo, ese conjunto vital para el alma misma ya que es su depositario materializado y un factor muy importante en el ejercicio de la sexualidad.


Sin embargo surge un problema cuando se ha creado un estereotipo de cómo debe ser el cuerpo: bello, sano, fuerte, perfecto. Pero en realidad son muy pocas las personas con un cuerpo así. La gran mayoría de los humanos tenemos características físicas que rompen con ese patrón. Y cuando tales características producen disfuncionalidad,seres como tú y como yo, ya sea de nacimiento o por accidente, poseen un cuerpo distinto, uno con el cual no se pueden desplazar sin su silla de ruedas, o sin bastones o muletas, entonces así surge otro tipo de cuerpo dentro de la inmensavariedad de cuerpos porque no sólo somos un par de piernas o de ojos o de brazos. No somos la suma de las partes. No. El cuerpo es tan propio y singular como la vida que le podamos otorgar al desenvolvernos en sociedad. Es decir, nuestra sexualidad no consiste única y exclusivamente de genitales y extremidades con perfecto funcionamiento biológico ni de un patrón de belleza impuesto. La sexualidad es algo que se ejerce, que se vive día a día con la interacción con los otros y con nuestro propio ser. Interacción que no se limita a nivel físico, sino que se extiende a los niveles afectivo y cognitivo. Así pues salud sexual, según la OMS, es “la integración de los aspectos somáticos, afectivos, intelectuales y sociales del ser sexuado, de modo tal que de ello derive el enriquecimiento y el desarrollo de la personalidad humana, la comunicación y el amor” Con base a esto, el discapacitado esapto para acceder a la salud sexual.Revisemos en particular algunos aspectos de las personas cuya discapacidad fue provocada por una lesión en la médula espinal. La lesión medular consiste en la fragmentación de los conductos nerviosos a través de los cuales se envían y reciben los mensajes que van y vienen del cerebro al resto del cuerpo para regularfunciones como los movimientos voluntarios, la respiración, control de esfínteres, temperatura, circulación sanguínea y, entre otros, la función sexual. Al interrumpirse la comunicación entre cerebro y cuerpo, se producen disfunciones.La más evidente es la parálisis, ya sea en ambas piernas (paraplejia), en piernas y brazos (cuadriplejia)o en la mitad del cuerpo de forma simétrica (hemiplejia), todo dependiendo de la gravedad y el nivel de la lesión. Esta parálisis lleva a la persona a necesitar de una silla de ruedas, cuestión que muchas veces le impide tener relaciones sociales, afectivas y sexuales de manera satisfactoria.Cuando la lesión de la médula espinal es incompleta, los procesos de desarrollo de su sexualidad del afectado varían mucho de un individuo a otro. Sin embargo, ese momento mágico llamado orgasmo, aunque no es el mismo al que se podía lograr antes de la lesión, si se estimulan zonas erógenas y se educa a la persona a evocar anteriores orgasmos y a conocer su cuerpo, pueden vivenciarse sensaciones muy placenteras y satisfactorias obteniendo un orgasmo psicológico. Aquello de que sólo con el coito se siente la llegada al clímax, son ideas superfluas y arcaicas. El cuerpo humano tiene demasiadas terminales nerviosas en toda la piel.Y afortunadamente, sabemos muy bien que las relaciones sexuales no tienen como único fin la reproducción para una perfecta perpetuación de la especie.Entonces podemos acceder al placer de amar y ser amados simplemente teniendo esa firme y generosa intención y actuando para conseguirlo.

Es necesario pensar que todos estamos propensos a una lesión medular, en mayor o menor grado. Accidentes de automóvil, heridas con armas de fuego, caídas, cargar mal algo muy pesado, son sucesos que pueden producirnos una discapacidad a cualquiera de nosotros.

Hay que mirar y tratar a la persona que posee una discapacidad, como a cualquier persona sin ella. No quieras ayudarlo absolutamente en todo como muestra de superficial y mal entendida compasión. Si necesita ayuda te lo pedirá de la forma más natural.Verásque se pude descubrir un verdadero gozo en poder darnos cuenta de que todos somos únicos. Mira esa silla de ruedas como podrías ver a alguien que es muy gordito o chaparro o alto o moreno o que tiene los ojos saltones o chiquitos o que usa anteojos.

Y si tú tienes alguna discapacidad, disfruta tu cuerpo tal y como es, piensa que está tan lleno de vida porque lo habita una persona muy especial que eres TÚ. Ejerce tu sexualidad exigiendo el derecho a la información, a rehabilitación especializada en el área sexual, a asesoramiento psicológico que te apoye en tu desarrollo psicosexual y establece una comunicación abierta con tus seres queridos para expresarles tus necesidades sexuales. Es cierto que no es tarea fácil, pero para muchos de nosotros tampoco lo es.Puedes pedir más información y apoyo en el Centro Nacional de Rehabilitación y en la Organización Internacional Vida Independiente para Personas con Discapacidad, A.C.

Todos tenemos derecho de ejercer nuestra sexualidad independientemente de cómo sea nuestro cuerpo.Es urgente cambiar de tono a este asunto.No debemos ver nuestras características físicas como defectos sino como rasgos singulares de cada personay relacionarnos de tal forma que el cuerpo del otro y el propio, tal y como son no se conviertan en una barrera de prejuicios insulsos para llegar a establecer relaciones afectivas sino que sean un elemento muy enriquecedor dentro de todo el proceso y así conseguir que el ejercicio de nuestra sexualidad marche sobre ruedas.

Noticias

 
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Foto: inteligenciasexual.com
Los últimos temas de interés. Las opiniones de los expertos resolverán nuestras dudas sobre sexualidad, visítanos. (Ver nota)

Anormalidades y normalidades en la sexualidad

 
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jesus tamariz saldanaANORMALIDADES Y NORMALIDADES EN SEXUALIDAD

Por: Jesús Tamariz Saldaña*

Una de las preguntas más recurrentes cuando las personas solicitan apoyo psicológico y consejería en sexualidad, gira en torno a la “normalidad” y la “anormalidad”de algunas de las diferentes expresiones de la sexualidad, y más específicamente cuando se trata de las expresiones comportamentales de la sexualidad.


 

Para entender adecuadamente de qué estamos hablando debemos, primero, comprender qué son las ya mencionadas expresiones comportamentales de la sexualidad.

Hablar de la sexualidad no siempre fue tan sencillo como hoy que vivimos en un mundo saturado de estímulos y de información. Antes, en tiempos de nuestros abuelos y aún de nuestros padres, era un tema absolutamente prohibido y sobre el que se colocaba un velo de misterio y pudor que lamentablemente desembocaba en la más atroz de las ignorancias y en su consecuente mala vivencia.

Es en esta misma época cuando aparecen descripciones para las diferentes expresiones de la sexualidad que no estaban destinadas a la procreación exclusivamente, que era la única función reconocida para su ejercicio, y que fueron englobadas en el concepto de “perversión”, mismo que de inmediato se relacionó con una idea negativa, pecaminosa y, por tanto, anormal.

Fue entonces que se empezaron a mencionar diferentes “perversiones”que fueron retratadas por artistas y escritores como “El Marqués de Sade”, que sirvieron para enmarcar estas prácticas en un contexto de decadenciay maldad, que terminó por justificar la concepción que de ellas se había formado.

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En tiempos más recientes, y ya con estudios científicos que explicaran estas manifestaciones sexuales se optó por nombrarlas “parafilias”, ya que, según se creía, este concepto explicaba mejor la vivencia de éstas y les quitaba la connotación negativa.

Lamentablemente el ser humano es reacio a los cambios y terminó por dar la misma connotación negativa al término, lo que provocó que, en breve, el término parafilia fuera tan peyorativo como el de perversión y se les tomó como sinónimos.

Hoy, se ha adoptado el término expresión comportamental de la sexualidad pues se considera que carece de connotaciones negativas y permite una mayor integración de las diferentes expresiones sexuales.

Pero… ¿y la diferencia entre lo normal y lo anormal?

No existe, porque cuando entendemos que cualquier manifestación de la sexualidad humana se circunscribe al mundo de las expresiones comportamentales de la sexualidad, nos damos cuenta de que resulta imposible tipificar desde esa perspectiva y caemos en la cuenta de que, a lo más, podemos hablar de manifestaciones típicas o atípicas,comunes o poco comunes, pero nunca normales ni anormales, pues no existe “norma” ni a quien se le adjudique el valor moral de imponerla.

Por lo que, normal será aquello que refleje mi propio modo de sentir y disfrutar la sexualidad y anormal aquello que la conflictúe y la cargue de culpas y prejuicios.

Lo que sí es cierto es que la expresión comportamental de la sexualidad tiene límites que debe respetar, me refiero a los límites legales que tales acciones implican:

  • No podemos forzar a nadie a realizar ningún acto sexual en el que no esté de acuerdo, ni por coacción, nipor presión, ni por la fuerza física (aún y cuando se trate de una pareja estable y formal, pues esto constituiría una violación)
  • No se puede acceder sexualmente a menores de edad, ni hombres ni mujeres, aunque den su consentimiento, ya que éste no es legal y el acto se tipifica como una violación sexual (podemos o no estar de acuerdo con los límites de lasedades legales, pero estamos obligados a respetarlas).
  • No se puede acceder sexualmente a personas con discapacidadmental, como personas con retraso mental, con síndrome de Down o algún otro impedimento que afecte las facultades mentales.
  • No podemos obligar a nadie a presenciar un acto sexual o a la exposición del propio cuerpo al desnudo a menos que este de acuerdo, sea mayor de edad y su consentimiento sea legal.
  • Es recomendable cuidar siempre de la integridad física y emocional de los participantes en un acto sexual, de modo que sus vidas o estabilidad no corran riesgos.

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Ahora viene lo más importante, cuestionarte si tus actos sexuales son plena y legalmente consensuados, si te producen placer y se lo producen a tu pareja, si se pone en riesgo la integridad física y emocional de alguien…

De tus respuestas dependerá la normalidad o anormalidad de tu vida sexual…por lo que si te das cuenta de que algo no está funcionando bien debes pedir ayuda profesional con un sexólogo (médico o psicólogo) que te ayude a vivir mejor tu sexualidad.

Lo mejor es que: vivir una sexualidad sana… ¡Sí se puede!

En la próxima entrega abordaremos temas de adolescentes, no te lo pierdas y recuerda escuchar mi programa “Sexo Sentido” todos los jueves a las 8 de la noche en el 105.9 de F.M.y ahora también en mi programa “Inteligencia Sexual” los domingos en a las 10:30 a.m. en la página XHTVFM.COM radio por Internet en donde seguiremos realizando esta labor educativa en torno a la sexualidad.Van a estar buenos… no te los pierdas.

BIBLIOGRAFÍA:

Álvarez-Gayuo, Juan Luis. Educación de la sexualidad: ¿en casa o en la escuela?. Edt. Paidós Educador. México. 2007.

Álvarez-Gayuo, Juan Luis. Sexo terapia integral. Edt. Manual moderno. México. 2007.

Murillo Gamboa, Margarita. Cómo enseñar sexualidad. Edt. Pax México. México. 2007

McCary James Leslie. Sexualidad humana. Edt. Manual Moderno. México. 2007.

Adolescencia para principiantes

 
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jesus tamariz saldana.jpgADOLESCENCIA PARA PRINCIPIANTES

Por: Jesús Tamariz Saldaña

Hablar de adolescencia siempre representa un reto ya que, si de suyo, el ser humano es complejo, en esta etapa de su vida esa complejidad se convierte en un laberinto que en ocasiones se antoja sin salida.

Lamentablemente se trata de una etapa a la que todos creemos conocer, y de alguna maneraes cierto, pero pocos pueden entender.

 


En este afán de entender lo que es la adolescencia empecemos por diferenciarla de la pubertad. Así es, adolescencia y pubertad son dos procesos que se presentan simultáneamente, pero que son absolutamente diferentes ya que mientras uno (la pubertad) nos habla de un mero hecho físico, de desarrollo y crecimiento anatómico, el otro (la adolescencia) nos habla de un proceso de adaptación psicológica a ese proceso de desarrollo físico.

La pubertad inicia comúnmente entrelos 11 y los 12 años de edad (aunque puede adelantarse o atrasarse dependiendo de diversos factores entre los que encontramos a la herencia) y termina entre los 18 y los 21 años, cuando el o la joven alcanza su pleno desarrollo físico (aunque puede adelantarse o atrasarse como en el caso del inicio) y la madurez sexual para reproducirse, aunque esto no significa que deban hacerlo en ese momento.

La adolescencia inicia al mismo tiempo que la pubertad, en términos generales, aunque en la actualidad vemos a muchos prepúberes con características de conducta propias de la adolescencia, hecho que podemos adjudicar a la influencia de la televisión, las revistas de corte juvenil, los padres que “disfrazan” a sus hijas, principalmente, de adultas y a una sociedadque ensalzala juventud como la mejor etapa de la vida de una persona y presiona por vivirla lo más pronto posible. Termina, idealmente a los 21 años, pero, otra vez, depende de tantos factores que puede adelantarse o atrasarse su fin casi de modo impredecible en cada caso y que tiene que ver con la educación, el medio, las oportunidades sociales, económicas, familiares y personales que juntas y por separado hacen de esta etapa algo tan largo o tan corto como ambiguo es el concepto de madurez emocional, que es lo que se pretende alcanzar como signo de su final.

En la adolescencia el ser humano se encuentra con la urgente necesidad de aprender a responder a una nueva realidad física y social. Físicamente ya no es un niño, su cuerpo ha empezado a cambiar tan drásticamente que apenas puede reconocerse cada día ante el espejo (fruto de la pubertad) y empieza a ensayar, casi siempre con resultados desastrosos, nuevas actitudes mas “acordes” con esa nueva realidad física que le exige adaptación, pero que les genera nostalgia por lo que, saben, están dejando atrás; exigen ser tratados como adultos (porque así se sienten) pero se portan como niños (porque lo añoran), generando para los que les rodean y para ellos mismos una confusión que termina en una lucha sin cuartel, los unos por controlarlos y entenderlos y los otros por expresarse, salirse del control y entenderse.

Todo este proceso de adaptación psicológica exige un desgaste, pero también un desarrollo personal, familiar, social, educativo y de muchos otros tipos que valen la pena analizar por separado.

En las siguientes presentaciones lo haremos del modo más objetivo posible, pero también del modo más claro posible.

No se lo pierdan.

Recuerda escuchar mi programa “Sexo Sentido” todos los jueves a las 8 de la noche en el 105.9 de f.m.y ahora también en mi programa “Inteligencia Sexual” los domingos en a las 10:30 a.m. en la página XHTVFM.COM radio por Internet en donde seguiremos realizando esta labor educativa en torno a la sexualidad.Van a estar buenos… no te los pierdas.

BIBLIOGRAFÍA:

Papalia. Diane E. Psicologia del desarrollo. Edt. Mc Graw Hill. Quinta edición. México 1992.

Aguilar Gil José Angel, Máyer HernándezBeatriz, compiladores. Hablemos de sexualidad: lecturas. Mexfam. México 1996.

Satir, Virginia. Nuevas relaciones humanas en el núcleo familiar. Edt. Pax. México 1995

Aguirre, Eduardo Alfonso. Educación sexual, lo que l@s jóvenes deben saber sobre sexualidad.edt. Ducere S.A. de C.V. México. 2001

Calle, Ramiro. Guía práctica de la salud emocional. Edt. Improve. España. 2002